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País que ocupa la parte oriental de la Península Ibérica, al levante de una línea N-S de longitud aproximada de 0° 30’ E a 1° 30’ O a medida que el litoral deriva en sentido NNE-SSO. Se extiende, en latitud, al S de las Corbières y el Pirineo central, de unos 43° N a unos 38° N, pasado el Segura. Tiene, pues, tres fachadas : la hispánica, que abarca la tercera parte oriental de la cuenca del Ebro, la vertiente marítima del Sistema ibérico con la cuenca baja del Júcar y el sector más bajo de la del Segura, separadas por el Sistema Bético; la europea que separa Cataluña de Occitania y deja a Cataluña el Pirineo levantino; y la mediterránea, centrada en el mar Catalán, que separa el País Valenciano y Cataluña, a poniente del mare nostrum, de las islas Baleares, el tercer país catalán, que casi alcanza los 40° 30’ E. Estas tres fachadas corresponden a los ingredientes básicos, Hispania, Europa continental y Mediterránea, configuradores del triple país catalán. Los Países Catalanes están repartidos en entre tres estados : el estado español ( 93,41 % del territorio y 96,64 % de la población ), el estado francés ( 5,92 % y 3,16 % ) y Andorra ( 0,67 % y 0,20 % ). El concepto de un país que reunía la nación catalana, es decir, el conjunto de tierras que tenían como propia la lengua catalana, diferenciada de la latina desde hacía siglos, apareció como mínimo al s XII. La expansión territorial de los siglos siguientes ( hacia el SO continental y el SE marítimo ), especialmente la del XIII, que incorporó a la población catalana de las islas Baleares y lo que tenía que llegar a ser el País Valenciano dio a la lengua catalana al final del 1300 el ámbito territorial de hoy, con ligeras modificaciones que tuvieron lugar en el s XVII y a comienzos del XVIII ( repoblación de tierras abandonadas por los moriscos y otras despobladas por las guerras de los Segadores y de Sucesión ). La unidad de las tierras de lengua catalana fue sentida constantemente al margen de los cambios de fronteras administrativas o políticas. Pero la dualidad del nombre de Cataluña como designación de ámbito nacional y como nombre del Principado hizo que ya al s XIV y, al extranjero, al s XVI, se buscara otro corónimo, especialmente en cuanto, después del decreto de Nueva Planta ( y, definitivamente, con el final del antiguo régimen ) dejó de estar vigente la corona catalanoaragonesa ( o corona de Aragón ), nombre que cubrió, hasta entonces, en p arte, esta necesidad. Al s XIX se utilizaron nombres como tierras catalanas, tierra de lengua catalana, patria catalana, etc. Pero ya en el año 1886 apareció la forma de los Países Catalanes en un artículo de Josep-Narcís Roca i Farreras, en la revista “L’Arc de Sant Martí”; más tarde ( 1900 ), en la revista “Catalònia”, dirigida por J. Massó i Torrents, y en 1903 en la revista “Catalunya”, dirigida por J. Carner. Como concreción de un proyecto político, este nombre se precisó en los años treinta en los programas de algún partido

( como la Unió Democràtica de Catalunya ) o de algún escritor ( como J. Carbonell i Gener ), proyecto que había recibido generalmente el nombre de Cataluña Grande desde la Renaixença. Durante los años de replanteamiento de la acción política y cultural catalana posteriores a 1950, algunos escritores, como Alexandre Cirici y, sobre todo, Joan Fuster, divulgaron en revistas y libros esta forma, que hasta resultó premiada en un concurso convocado por la Obra del Diccionario Catalán-Valenciano-Balear. Hay que observar que se ha modificado el concepto territorial al cual se aplica, que si para los primeros autores coincidía con las tierras de lengua catalana, que ocupan 59.671 km2, pobladas en 1981 por 10.290.248 h, después a partir del decenio de 1960, se concretó en una realidad geohistórica más compacta. Se excluyó Alguer, como caso distanciado y aislado en el país sardo y se incluyeron las tierras de habla occitana de la Cataluña pirinenca y las de habla castellanoaragonesa del País Valenciano, unidas históricamente con el bloque territorial contínuo de habla catalana. Entendidos así, los Países Catalanes ocupan una superfície de 69.823 km2, con una población valorada en 1998 de 11.460.061 h. La población absoluta sitúa los Países Catalanes en un lugar destacado entre los estados europeos ( el décimotercero sobre 32 ) y entre los mediterráneos ( el noveno sobre 18 ). La población relativa que resulta de ello ( 153,4 h por km2 ) sitúa los Países Catalanes en el undécimo lugar de Europa, superados sólo entre los estados extensos por las dos Alemanias, el Reino Unido y Italia y en el quinto del Mediterráneo.